Qué mostró el ensayo
INTerpath-001 incluyó a 1.137 personas a las que se les había extirpado por completo un melanoma en estadios IIB a IV. A unas se les dio la vacuna personalizada de ARNm intismeran junto con pembrolizumab (Keytruda), y al resto placebo con pembrolizumab. Tras una mediana de 24,6 meses, el riesgo de recaída o muerte fue un 42 % menor (razón de riesgos 0,58). A los dos años seguían sin recaída el 82,2 % de los vacunados, frente al 70,0 % del grupo de comparación.
Qué hay detrás de la cifra
El 42 % es una reducción relativa. En términos absolutos, la diferencia a los dos años es de unos 12 puntos porcentuales. Durante los primeros seis meses los dos grupos fueron casi iguales y la ventaja apareció después. Los datos de supervivencia global aún son inmaduros y las empresas solo hablan de una tendencia favorable. No hubo un grupo solo con vacuna, así que no se puede aislar su aporte.
Seguridad y estado
Los efectos adversos graves de grado 3 a 5 aparecieron en el 14,2 % de los vacunados y en el 13,4 % del grupo de control. Lo más frecuente fue fiebre, dolor en el lugar de la inyección y cansancio. El fármaco sigue siendo experimental y las compañías dicen estar en contacto con los reguladores. Cada dosis se fabrica para el tumor de un paciente y la producción tarda unas seis semanas.